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martes, 17 de junio de 2025

Diego Velázquez


Velázquez fue un pintor español que destacó por la naturalidad de sus obras y por representar a distintos personajes notables de la época, especialmente a la familia real española, siendo sus pinturas muy admiradas y conocidas en muchas partes del mundo, es por ello apodado y conocido como “El Pintor de los pintores”.

 

miércoles, 4 de junio de 2025

Clara Peeters


 Clara Peeters fue pionera en el campo de la naturaleza muerta y una de las pocas mujeres que trabajaron como pintoras en la Edad Moderna temprana. Desarrolló su actividad en Amberes y su primera obra fechada es de 1607. Se conocen hoy unas 40 obras de su mano.


Los cuadros de Clara Peeters son elegantes y precisos. Son también enigmáticos: ¿qué significaba para alguien de en torno a 1610 una vasija de porcelana del tipo de las que vemos en estos bodegones? ¿Y una alcachofa o una concha? Esta exposición se propone responder a estas preguntas y poner de relieve los logros de esta artista, poco conocida pero extraordinaria.

jueves, 29 de mayo de 2025

RUBENS


 Rubens nació en Siegen, Alemania, en 1577, en el seno de una familia acomodada. Tras recibir una excelente educación humanística, se decantó por la pintura, formándose con maestros como Frans Snyders y Adam van Noort.


Su estilo:
Su estilo se caracteriza por su dinamismo, sensualidad y uso magistral del color. Se inspiró en la mitología clásica, la religión y la historia, creando obras llenas de movimiento, figuras exuberantes y una paleta rica en tonos vivos.
Obras maestras
Entre sus obras más famosas destacan:
  • "El descenso de la cruz"
  • "El rapto de las hijas de Leucipo"
  • "Las tres Gracias"
  • "El juicio final"
Influencia:
Rubens fue un prolífico artista que dirigió un gran taller donde se formaron numerosos pintores. Su influencia se extendió por toda Europa, inspirando a artistas como Rembrandt y Van Dyck.

Más allá de la pintura: Además de su faceta como pintor, Rubens fue un hábil diplomático al servicio de los Reyes Católicos. También se dedicó al coleccionismo de obras de arte y al diseño de tapices. Muerte y legado: Rubens falleció en Amberes en 1640, dejando un legado artístico inigualable. Su obra sigue siendo admirada por su belleza, técnica y capacidad para transmitir emociones.
Si te apasiona el arte barroco, no te pierdas este vídeo:

CANALETTO


 Canaletto y Venecia son dos nombres unidos para siempre. Generaciones de europeos han imaginado siempre la Venecia del siglo XVIII, teatral y decadente a través de los ojos de Canaletto. Venecia, deliberadamente grandiosa y monumental en sus pinturas, se mostraba a sus compradores con una belleza más ordenada de la que nunca tuvieron sus bulliciosos canales.

En sus primeros trabajos, la mirada de Canaletto se dirigió a las miserables casas o hacia las canteras, alejado de la tópica visión de la ciudad. Pero este tipo de trabajos no gustaba a sus clientes por lo que no dudó en cambiar y ofrecer al espectador la Venecia más turística: el Gran Canal, la Piazza de San Marco, el Palazzo Ducale o las fastuosas ceremonias institucionales. La Venecia que podía hacer las delicias de aquéllos que querían conservar una recuerdo de esta ciudad espectacular y fastuosa. De esta manera, las vistas de Canaletto se convierten en imágenes para el recuerdo de espectadores que visitaron una ciudad de ensueño y que quizá nunca más volverían. Canaletto y Venecia quedaban así unidos eternamente. Como bien dijo Gautier: "con sus palacios y sus góndolas, Venecia era la ciudad de Canaletto". --

CARAVAGGIO







 

jueves, 8 de mayo de 2025

Francisco Salzillo y Alcaraz


El escultor e imaginero Francisco Salzillo y Alcaraz es, sin lugar a dudas, la figura más importante en las artes murcianas del siglo XVIII.


 

lunes, 28 de abril de 2025

LUISA IGNACIA ROLDÁN "LA ROLDANA"

 LA ROLDANA








primera mujer escultora de la corte español

 Enfrentada a la familia que le proporcionó la base de su formación por un matrimonio no aprobado, esta escultora sevillana consiguió ser la primera mujer reconocida como tal y hacerse un lugar entre los mejores de su época.

En pleno auge del Barroco, se convirtió en escultora de la corte de Carlos II y del primer borbón en el trono español, Felipe V, gracias a su trabajo y talento, y se ganó la vida con una profesión con la que pocas mujeres lo habían hecho antes.

Nacida el 8 de septiembre de 1652 en Sevilla, Luisa Ignacia Roldán, más conocida como la Roldana, aprendió el oficio en el taller de su padre, Pedro Roldán, un reconocido escultor de la capital andaluza. Puesto que el negocio recibía una gran cantidad de encargos, la mayoría de los doce hijos del matrimonio -además de otros ayudantes- trabajaron en él. Un lugar que estaba destinado a determinar por completo la vida de la joven.

El rapto de la Roldana

Luisa Ignacia fue quien más provecho sacó de este aprendizaje, absorbiendo todos lo detalles de las técnicas de su progenitor y poniéndolas en práctica en muchos de los encargos. A pesar de que no hay documentos que lo avalen, muchos estudios atribuyen algunas obras de esta época producidas en el taller a la escultora.

Fue también en el taller de su padre donde conoció a Luis Antonio de los Arcos, quien se convertiría en su marido en contra de la opinión familiar. El suceso es conocido como el rapto de la Roldana. Puesto que una mujer debía permanecer bajo tutela masculina, salió de su casa avalada por un mandamiento judicial y pasó varios días bajo la custodia de otro hombre hasta que se celebró el matrimonio, el cual tuvo lugar el 25 de diciembre de 1671 en ausencia del padre de la novia.

Su carrera profesional independiente del núcleo familiar comenzó también en Sevilla junto a su marido, con quien trabajaba codo con codo formando equipo y produciendo una gran cantidad de obras para satisfacer los encargos de conventos y cofradías.


La pareja se hizo un hueco en el panorama artístico y pronto los encargos empezaron a llegar desde fuera de la ciudad. El Ecce Homo (1684) de la Catedral de Cádiz, donde el matrimonio residió por un tiempo, es la primera obra documentada oficialmente de la Roldana.

Escultora de la corte real

Con El descanso de la huída de Egipto (1691) Luisa Ignacia inaugura su etapa madrileña. Con la intención de sacar partido a la fama que se había labrado hasta el momento, el matrimonio se instala en Madrid con el sueño de trabajar para la corte.

Una aspiración que se hizo realidad, pues en 1692 la Roldana consiguió lo que ninguna mujer había logrado hasta entonces, ser nombrada escultora de cámara de la corte real, una posición que obtuvo bajo el reinado de Carlos II y que mantuvo con la llegada de los Borbones a la monarquía española con Felipe V.

Fue bajo encargo del primer monarca cuando realizó una de sus obras más reconocidas, el San Miguel de El Escorial, una preciosa talla en madera que representa la victoria del arcángel sobre el diablo. Aún así, la escultora sevillana y su marido nunca gozaron de una buena posición económica ya que el sueldo correspondiente a su posición no le llegó hasta tres años después y con demoras.

De todos modos, la madurez artística de la Roldana explotó justo en este periodo, en cuyas obras se perciben todavía las enseñanzas básicas de su padre a las que se añaden un dinamismo enfatizado por la humanización de los personajes representados, un modelado más blando y carnoso de las figuras y una creciente preocupación por la representación de los aspectos femeninos, maternales e infantiles.

Luisa Ignacia se acercaba así al canon de la época. Toda su producción está asociada a temas religiosos representados a partir de una estética barroca y adaptados a las nuevas directrices salidas del Concilio de Trento (1545-1563) que, para enfrentarse a la Reforma protestante, prefería un arte humanizado que acercase la religión al pueblo. Algo que la Roldana consiguió atribuyendo una gran expresividad y dramatismo a sus obras.

La poca documentación sobre ella deja en la sombra muchas etapas de su vida, como la más cercana a su muerte, que tuvo lugar el 10 de enero de 1706. Ocurrió pocos días después de firmar una declaración de pobreza, pues a pesar de su éxito profesional, las estrecheces económicas nunca abandonaron a esta pionera que sorteó todas las dificultades para dedicarse a aquello que mejor sabía hacer: arte.





PEDRO ROLDÁN Y NIEVA

 


Pedro Roldán era el octavo hijo de Marcos Roldán y Isabel de Nieva, ambos de Antequera (Málaga). Se convirtió en uno de los principales escultores de la época. 

Taller y desarrollo:

  • Después de aprender con Alonso de Mena en Granada, regresó a Sevilla y abrió su propio taller, donde realizó numerosas obras, especialmente esculturas religiosas. Su taller estuvo en la calle de Valderrama, del barrio de San Marcos. 
  • Estilo:
  • Las esculturas de Roldán, aunque no tan extremas como la escuela castellana, son conocidas por su expresividad, dramaticidad y conocimiento de la anatomía humana. 
  • Obras destacadas:
  • Entre sus obras más importantes se encuentran el retablo de la iglesia de Santa Ana de Montilla, el retablo de los Vizcaínos en la iglesia del Sagrario de Sevilla, el retablo mayor del hospital de la Caridad sevillano, y diversas esculturas para la catedral de Jaén. También realizó la Virgen de la Antigua para la Cofradía de Nuestra Señora de la Antigua. 
  • Influencia:
  • Pedro Roldán fue un escultor muy demandado en Andalucía, y su influencia se extiende a la obra de su hija, Luisa Roldán. Su legado se refleja en numerosas iglesias y cofradías de la región. 
  • Muerte y entierro:
  • Falleció en Sevilla el 4 de agosto de 1699 y fue enterrado en la parroquia de San Marcos. 










FELIPE RIVAS

 Felipe de Ribas​ fue un escultor y arquitecto de retablos nacido en Córdoba que en 1630 se trasladó a Sevilla junto con sus hermanos, Francisco Dionisio de Ribas (1616-1679) y Gaspar de Ribas (1611-1658), con los que realizó varios retablos para iglesias de la ciudad.

Este maestro, considerado como uno de los retablistas más significativos de la Sevilla de la primera mitad del siglo XVII, había nacido en Córdoba el 20 de mayo de 1609, siendo bautizado al día siguiente en la parroquia del Sagrario; fue el tercero de los nueve hijos habidos entre Andrés Fernández y María de Ribas; su padre era un pintor de mediana valía que ejerció también oficio de mesonero. Además de Felipe, otros dos hermanos, Gaspar y Francisco Dionisio, desarrollarán actividades artísticas.



JUAN DE MESA (SEVILLA)

 Juan de Mesa nació en Córdoba, siendo bautizado en la iglesia de San Pedro de esta ciudad el 26 de junio de 1583.

En el año 1606 se traslada a Sevilla, e ingresa en el taller del entonces ya afamado escultor Juan Martínez Montañés,​ con el cual firma un contrato de aprendizaje de cuatro años. Junto a este maestro completa una formación probablemente iniciada en Córdoba.

Aunque no se ha conservado la carta de su examen para acreditar su suficiencia en la escultura, se sabe que en 1615 disponía de taller propio en la collación de San Martín y contrataba sus propias obras. En la metrópolis hispalense crea lo mejor de su valiosa producción artística, en una vida profesional intensa pero corta, ya que muere en esta ciudad el 26 de noviembre de

1627, con cuarenta y cuatro años de edad, víctima de la tuberculosis.

Juan de Mesa fue enterrado en la iglesia de San Martín de Sevilla, según se atestigua en una lápida conmemorativa existente en el exterior del muro lateral de la misma, que fue colocada a instancias de la ciudad y la Academia de Buenas Letras de Sevilla, en el año 1937.


jueves, 24 de abril de 2025

El Cristo de los Desamparados, "El regalo de Martínez Montañés"


 El Cristo de los Desamparados del imaginero Juan Martínez Montañés es custodiado por la comunidad carmelita de Sevilla en la iglesia del Santo Ángel. Este crucificado, considerado como una joya de la imaginería del siglo XVII, está ubicado en la capilla del Sagrario, diseñada por el arquitecto Aníbal González en 1904 e inaugurada en 1906.

Los Carmelitas Descalzos encargaron a Martínez Montañés un crucificado que invitara a la oración y el recogimiento. El resultado es un Cristo sereno, que acaba de morir, con signos de tortura, y en el que destaca la policromía.
El historiador del Arte Juan Dobado nos explica los detalles de este crucificado.

El Cristo de los Desamparados del imaginero Juan Martínez Montañés es custodiado por la comunidad carmelita de Sevilla en la iglesia del Santo Ángel. Este crucificado, considerado como una joya de la imaginería del siglo XVII, está ubicado en la capilla del Sagrario, diseñada por el arquitecto Aníbal González en 1904 e inaugurada en 1906. Los Carmelitas Descalzos encargaron a Martínez Montañés un crucificado que invitara a la oración y el recogimiento. El resultado es un Cristo sereno, que acaba de morir, con signos de tortura, y en el que destaca la policromía.
El historiador del Arte Juan Dobado nos explica los detalles de este crucificado.

LA ESCULTURA BARROCA : LA ESCUELA ANDALUZA.


  • En la escuela andaluza destacaron, Juan Martínez Montañés (1568-1649), Alonso Cano (1601-1667) y Pedro de Mena y Medrano (1628-1688). 
  • El comercio de América había convertido a Andalucía en la zona más rica de esa época, siendo Sevilla y Granada los polos de atracción del arte del XVII.
  •  En contraposición a la escuela castellana, Martínez Montañés, es la serenidad, el clasicismo, el sosiego y la búsqueda de la belleza. 
  • De talla muy modelada, sus grandes paños dan grandiosidad a la imagen.
  • Su devoción va más dirigida al alma que a los sentidos, distando mucho su equilibrada policromía, del desgarrado color castellano. 
  • Todo esto se aprecia en El Cristo de la Clemencia (1603) en el que crea el tipo de Cristo andaluz, muy humanizado, casi sin notas sangrientas, el Retablo de Santo Domingo (1605) y San Jerónimo. Su Inmaculada (1628-31) de la Catedral de Sevilla, (La Cieguecita), representa a joven ingenua, serena y melancólica, plena de dulzura y belleza. 
  • Entre sus discípulos, está Juan de Mesa (1583-1627), de dedica principalmente a la ejecución de figuras sueltas para cofradías y particulares, entre las que sobresalen el Jesús del Gran Poder (1620) y el Cristo de la Expiración de Vergara (1622).
  • Alonso Cano gana en hondura expresiva y en dinamismo a su maestro Martínez Montañés. 
  • La búsqueda de la perfección, del equilibrio y la idealización de los modelos, la plasmación de una aplacible serenidad en sus figuras sustituye el dramatismo de otros autores. 
  • Es el primer escultor andaluz que abandona la técnica del estofado. 
  • En el retablo de Santa María de Lebrija (1628-38), en su hierática imagen central se advierten algunas de sus características: inclinar la cabeza a la derecha, el manto caído dejando al descubierto uno de sus hombros, el apuntamiento de la figura hacia los pies, la superficie ondulada de los paños.
  • En la Inmaculada del Facistol (1655) ; su aspecto fusiforme, de pequeño tamaño, cabeza inclinada, grandes ojos, cabellos largos y actitud recogida, tuvo posteriormente imitadores.
  • Otras obras dignas de mención son: el San Diego de Alcalá, en la Catedral de Granada la Virgen de Belén y los bustos de San Pablo, Adán y Eva.
  • Pedro de Mena, mucho más directo y realista, comunicaba fácilmente los estados de ánimo. 
  • Gusta de la representación de los temas ascéticos y dolientes, la Magdalena Penitente (1664) del Museo de Valladolid, y el San Francisco de la Catedral del Toledo, de gran tensión dramática. 
  • Otra de sus creaciones son los bustos de la Dolorosa y el Ecce Homo, con frecuencia formando pareja, que consigue una gran fuerza expresiva del patetismo y dolor. Realizó también la sillería del coro de la Catedral de Málaga (1658), con cuarenta representaciones de santos.
  • José de Mora (1642-1724), discípulo de Alonso Cano, que llegó a ser escultor del rey Carlos II, mucho más exaltado llegando a veces a lo teatral, nos dejó además de Dolorosas y Ecce Homos, imágenes de San José, San Antonio y la Inmaculada. Continuador de Mora es José Risueño ( 1665-1732).

GREGORIO FERNÁNDEZ (Escuela castellana)


 -Es el artista más importante de la escultura barroca en España y, en concreto, de la Escuela de Valladolid.

-Fue uno de los maestros de la escultura religiosa en madera policromada.
-Capaz de representar sus figuras con total realismo, a través de la tensión de los músculos, la blandura de la carne o la suavidad de la piel.

Gregorio Fernández es la personalidad más relevante de la escultura barroca española y, en concreto, de la Escuela de Valladolid. Nació en Sarria (Lugo), en 1576, y se trasladó a Valladolid en 1605, debido a que allí se había establecido la corte. Falleció en Valladolid en 1636. Completó su formación con Rincón y comenzó a atender importantes encargos provenientes de una clientela adinerada, como Felipe III, el Duque de Lerma, los Condes de Fuensaldaña o las principales órdenes monásticas. Fue uno de los grandes maestros de la escultura religiosa en madera policromada de la llamada escuela castellana de los siglos XVI-XVII. Heredó de Juan de Juni la tradición de las imágenes religiosas cargadas de dramatismo, pero incorporó al lenguaje de su antecesor un mayor naturalismo. De Pompeo Leoni adquirió la elegancia estilizada y académica que caracteriza su primera etapa. Su producción refleja un cambio estilístico. Parte de un refinado manierismo y va evolucionando hacia el naturalismo barroco. Adecua sus trabajos a los ideales contrarreformistas que imperaban en la época y que consideran al realismo como el lenguaje plástico más idóneo. Las figuras se policroman con colores sobrios para evitar la distracción del fiel. Las actitudes son calmadas pero de intenso dramatismo y se emplean postizos como ojos de cristal, dientes de marfil, etc., para reforzar ese acercamiento a lo real. Gregorio Fernández fue uno de los grandes maestros de la escultura religiosa en madera policromada. Su realismo se aprecia en el estudio anatómico que realiza de los cuerpos, plasma la tensión de los músculos, la blandura de la carne o la suavidad de la piel. Las actitudes son calmadas, recayendo la carga expresiva en el rostro y las manos. Emplea ropajes con pliegues muy marcados que favorecen los contrastes lumínicos entre luces y sombras y postizos para aumentar la sensación de autenticidad. Realizó numerosos retablos, pasos procesionales y, también, imágenes aisladas. Sus pasos procesionales son escenas narrativas con figuras a tamaño natural. 'Tengo sed' y 'Camino del Calvario' son ejemplos de su primera etapa, mientras que el 'Descendimiento', de 1623, refleja ya la madurez de su estilo. Destaca el de 'La Piedad con los dos Ladrones', ejecutado en 1616 para la cofradía de Ntra. Sra. de las Angustias de Valladolid. El grupo central, en el que se encuentran la Virgen y Jesús, está compuesto en diagonal. La Virgen eleva el brazo derecho en señal de dolor, mientras con su mano izquierda sostiene al Hijo, que se apoya en su regazo. Ambos están tratados con belleza y elegancia, mientras que los dos ladrones suponen un magnífico estudio anatómico. Dimas, el bueno, tiene una actitud serena y su rostro, tranquilo, se dirige hacia el grupo central. Gestas, el malo, con el cuerpo más crispado, el pelo agitado y un rostro desagradable, tiene la cabeza vuelta hacia el espectador. Para el retablo mayor de las Huelgas Reales de Valladolid llevó a cabo el altorrelieve de 'Cristo desclavándose para abrazar a san Bernardo'. Está interpretado de manera natural, pero con gran intensidad emocional. Una de sus obras maestras es el relieve del Bautismo de Cristo del antiguo convento del Carmen Descalzo, en Valladolid. Los dos protagonistas están tratados como si fueran figuras exentas, haciendo hincapié en la anatomía de los cuerpos y en los quebrados pliegues para conseguir mayor volumen. Con sus imágenes aisladas logró crear tipos iconográficos que alcanzarán gran éxito durante barroco español y que él mismo repetirá originando series. Entre las dedicadas al tema pasional sobresalen el Cristo de la Flagelación, el Ecce Homo y el Crucificado o Cristo yacente. Son representados siempre muertos, con los pies cruzados
Creó varios tipos iconográficos (la Inmaculada, santa Teresa, la Magdalena penitente) que fueron después muy imitados y alcanzó un alto grado de virtuosismo en sus realizaciones tanto en los retablos, de gran sobriedad ornamental, como en las figuras aisladas y los pasos procesionales, que suscitaron en su tiempo un gran fervor popular.

jueves, 10 de abril de 2025

GEGORIO FERNÁNDEZ


LA ESCULTURA CASTELLANA.


Se desarrolla en la primera mitad del XVII. 
Es profundamente realista y dramática, hasta el punto de conseguir representar el dolor con figuras desgarradas que conmueven al espectador.
La gran figura de la escuela castellana es Gregorio Fernández (1.576-1.636), gallego que se trasladó a Valladolid en 1.605. Creó retablos, imágenes sueltas y pasos procesionales para las cofradías vallisoletanas.
 Este es su "Bautismo de Cristo". En esta obra se aprecia el posible influjo de Pompeyo Leoni, de quién tomó la elegancia de sus figuras. Es una obra de gran realismo y sobriedad. El modelado es correcto y expresivo. La madera policroma marca los pliegues angulosos. En los ropajes se ha utilizado la técnica del estofado.  Se aprecia su modelado característico del pelo, formado por rizos o mechones como si estuvieron mojados.






Gregorio Fernánez prefiere las imágenes aisladas de altar. En esta "Santa Teresa" destaca la pluma estática en espera de la comunicación divina.

Destacan también sus numerosos Cristos como este "Cristo de la columna" de la iglesia de la  Cruz de Valladolid. Sus figuras de Cristo son siempre esbeltas, de armoniosas proporciones y de una cuidada anoatomía.  Son muy típicos sus rostros alargados enmarcados por cabellos ondulantes y abundantes y que caen en mechones como si estuvieran húmedos, dejando bucles en la frente.
La barba es rizada y se abre en dos puntas.



 La escultura barroca del siglo XVII en Castilla tiene en Gregorio Fernández a su mejor maestro.
Se formó en el taller de su padre, en la localidad lucense de Sarriá, trasladándose a Valladolid en los primeros años del XVII.
En sus primeras obras como el Arcángel San Gabriel ya se aprecia la elegancia manierista de su primer estilo, inspirado en Giambologna.

Su fama empieza a consolidarse, encargándose de la ejecución de grandes retablos y otros grupos más pequeños como la Adoración de los pastores del convento burgalés de Las Huelgas, caracterizado también por la idealización de sus figuras.



















ESCULTURA BARROCA EN ESPAÑA


La escultura barroca en España es, esencialmente, religiosa. 
Son imágenes de estética recargada que representan el sufrimiento, el dolor.
Hay varios focos:
  • En la primera mitad del siglo XVII destaca Castilla.
  • En la segunda mitad del siglo XVII  el centro el Andalucía.
  • En el Barroco pleno, a finales del siglo, es un periodo de máxima expresión y movimiento con dos focos: Andalucía y Levante.
Casi todas las eculturas son imágenes, retablos y pasos procesionales que narran escenas de la Pasión de Cristo.
La Iglesia es el principal cliente, pero también las encargan las Cofradías y los gremios.
Están hechas de madera policromada. Para los ropajes seaplica la técnica del estofado. Esta técnica consiste en cubrir la madera con pan de oro antes de pintarlo y así se consigue gran luminosidad.
En la primera mitad del XVII las obras se caracterizan por la sencillez expresiva y la continuidad con las formas del Racacimiento. A partir de la segunda mitad del XVII llegan a España procedentes de Italia la teatralidad y el dinamismo de la escultura.


 Características generales de la escultura española del barroco. De las escuelas y sus artistas destacados. La escuela castellana con Gregorio Fernández, la escuela andaluza con Juan Martínez Montañés, Juan de Mesa, Alonso Cano, y la escuela murciana con Francisco Salzillo.

jueves, 27 de marzo de 2025

ESCULTURA BARROCA

 


ESCULTURA BARROCA


La escultura barroca se caracteriza por su dramatismo, movimiento, y expresión de emociones intensas. 
También se caracteriza por su atención al detalle, el uso del claroscuro, y la integración en la arquitectura. 

Características de la escultura barroca
  • Movimiento: Las figuras parecen estar congeladas en medio de una acción. 
  • Detallismo: Se presta atención a las texturas, como el cabello y los pliegues de la ropa. 
  • Emoción: Se captan sentimientos intensos, como el éxtasis o el sufrimiento. 
  • Claroscuro: Se usa dramáticamente el contraste de luces y sombras. 
  • Naturalismo: Se representa la naturaleza tal y como es, sin idealizarla. 
  • Integración en la arquitectura: Se proporciona intensidad dramática. 
  • Esquemas compositivos: Se alejan del geometrismo y la proporción equilibrada propia de la escultura del Renacimiento. 
Materiales utilizados Madera policromada, Piedra, Bronce, Mármol. 
Temas 
  • En España, la escultura barroca es principalmente religiosa.
  • Representa escenas bíblicas como el Juicio Final.
  • Representa el sufrimiento y el dolor.
Usos 
  • Decoran retablos, sillerías de coro y los pasos de Semana Santa.